La terapia cognitiva es un método psicoterapéutico orientado a la resolución de dificultades y problemas personales específicos de una manera activa, estructurada, focalizada en el presente y limitada en el tiempo.
Su procedimiento se basa en el aprendizaje de técnicas y recursos para identificar y así modificar pensamientos, emociones y conductas problemáticas.
A su vez, la terapia cognitiva se suele aplicar en muchos casos como técnica complementaria a la medicación, como por ejemplo en:
a) ADHD del adulto, como herramienta para adquirir habilidades de organización, focalización y control de emociones e impulsos
b) Problemas de ansiedad y depresión asociados a trastornos neurológicos
c) Trastornos de ansiedad o del ánimo primarios
d) Otros problemas de orden psiquiátrico que requieran una contención psicológica estructurada