Los trastornos obsesivos y de ansiedad son muy frecuentes. Se presentan a cualquier edad y afectan a personas de toda condición social, cultural y económica. Algunos síntomas pueden incluir: preocupación excesiva, nerviosismo, miedo, angustia, dificultades en el sueño y alejamiento de los demás. En la enorme mayoría de los casos, el diagnóstico es sencillo y el tratamiento puede devolver a la persona a una calidad de vida muy adecuada.