Escuela Número 45 "Manuel Rocha" , Calle 68 y 116, La Plata
Favaloro cursó su primaria en esta escuela ubicada cerca de su casa paterna, en el barrio "El Mondongo", La Plata
"Despacio, con perseverancia y mucho pizarrón, utilizando el ingenio ante todo, fuimos conociendo el abecedario. Nuestros primeros cuadernos estaban llenos de dibujitos y pocas figuritas (las revistas no abundaban y comúnmente en las casas no había dinero para comprarlas). (...) Fuimos descubriendo nuestra historia y nuestra geografía, junto con las primeras lecciones de matemáticas, pero además en la convivencia recibimos las normas elementales de conducta social que nos fueron delineando."
Favaloro en el cuadro de honor de la Escuela Número 45 "Manuel Rocha"
Escuela Número 45 "Manuel Rocha" Celebración del centenario (noviembre de 1996) Favaloro participó de los festejos como ex alumno
Escuela Número 45 "Manuel Rocha" en la actualidad
En homenaje a Favaloro, pintaron un mural con su retrato en la fachada de la institución
Colegio Nacional de La Plata , en la época en que Favaloro cursó sus estudios secundarios
"En 1936 iniciaba mis estudios secundarios en el Colegio Nacional. Había ingresado después de un riguroso examen. (...) Pasé 'raspando' pero ingresé. El cambio fue notable. (...) Nuestro colegio era un ejemplo de enseñanza participativa. El profesor exponía los temas y los alumnos interveníamos activamente en la discusión. (...) El intercambio de opiniones continuaba en los pasillos, en los patios y, a veces, en el bosque."
"A veces también bajaba un piso y en la Sala V (del Hospital Policlínico) observaba las primeras operaciones del profesor Mainetti. Era fascinante ver con qué facilidad y belleza movía sus manos en maniobras y gestos que todavía no interpretábamos en toda su amplitud."
"A fines del año '61 el profesor Mainetti viajó a los Estados Unidos, una vez más, a intercambiar conocimientos e introducir a su regreso nuevas técnicas por él observadas y evaluadas. Mantuvo así el liderazgo de su cátedra. Le pedí se interiorizara en todo lo concerniente a la cirugía torácica y cardiovascular y me aconsejara a dónde dirigirme para especializarme. A su regreso me manifestó que, si seguía con la misma idea, el lugar era la Cleveland Clinic."
Un recreo durante las guardias del Hospital Policlínico
"El tercer año (de la carrera de medicina) era de real significación pues comenzábamos nuestras prácticas hospitalarias en la Sala VI del Policlínico ubicado en mi barrio. (...) Con el guardapolvo blanco, la recorríamos en pequeños grupos, aprendiendo a través de nuestros sentidos a palpar, percutir y auscultar nuestros pacientes."