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EL TRASPLANTE DE PULMÓN

¿Qué es el trasplante pulmonar?

El trasplante de pulmón consiste en la remoción del pulmón enfermo de un paciente, para colocar un pulmón saludable extraído de un donante humano en el que se ha declarado muerte encefálica (véase INCUCAI). Implica la realización de dos cirugías: una practicada en el donante, llamada ablación; y otra en la persona receptora, llamada cirugía de implante.

¿Quiénes deben recibir un trasplante de pulmón?

El trasplante pulmonar se realiza a personas que se encuentran en una etapa muy avanzada de ciertas enfermedades pulmonares y/o cardíacas, cuyos tratamientos convencionales máximos ya no son efectivos. Esto significa que su calidad de vida y expectativa de vida ya no puede mejorarse con estos tratamientos.

¿Qué beneficios ofrece el trasplante pulmonar en pacientes con insuficiencia respiratoria terminal?

Todos los pacientes en esta situación y en condiciones de ser trasplantados, se favorecen con el trasplante ya que mejoran su calidad y expectativa de vida. Los pacientes recuperan su capacidad laboral y/o de realizar esfuerzos físicos sin dependencia de la oxigenoterapia.

¿Se trasplanta uno o ambos pulmones?

Existen diferentes tipos de trasplante pulmonar:

  • Unipulmonar: se puede trasplantar sólo uno de los pulmones, tanto el derecho como el izquierdo, según la enfermedad de base. Solo se extrae el pulmón que será reemplazado y el otro permanece a pesar de la enfermedad.

  • Bipulmonar o pulmonar bilateral: algunas enfermedades pulmonares requieren el reemplazo de ambos pulmones, debido a características especiales. En estos casos no puede quedar un pulmón enfermo ya que podría afectar al nuevo pulmón trasplantado.
  • Cardiopulmonar: en este caso, se trasplantan ambos pulmones y el corazón, provenientes de un mismo donante. Se conoce también como trasplante en bloque cardiopulmonar, ya que no es necesario separar los órganos, sino que se implantan en conjunto. Se requiere en aquellas enfermedades pulmonares que en su evolución han llegado a deteriorar irreversiblemente la función cardíaca o en enfermedades cardíacas (generalmente congénitas) que afectaron a los pulmones en forma crónica e irreversible.

¿Cuáles son las enfermedades que pueden requerir trasplante pulmonar?

Las personas con las siguientes enfermedades pueden requerir un trasplante pulmonar:

Otras enfermedades:

Enfisema

El enfisema es una enfermedad en la cual se dañan los alvéolos (sacos aéreos que conforman el tejido pulmonar). Por esta causa, los pulmones pierden su elasticidad, los alvéolos no recuperan su posición normal, y generan la sensación de falta de aire o disnea. El aire queda atrapado en los sacos enfermos e impide que el aire fresco pueda entrar para el intercambio gaseoso con la sangre. Esta pérdida de tejido es irreversible y se puede desencadenar por distintos factores, de los cuales el tabaquismo es el más importante. Cuando la terapia de rehabilitación, los medicamentos y el aporte de oxígeno son insuficientes, puede ser necesario trasplantar uno de los pulmones para mejorar los síntomas (trasplante unipulmonar).

Déficit de alfa-1-antitripsina

Esta enfermedad es una forma de enfisema causada por la disminución o falta de una proteína llamada alfa-1-antitripsina que genera la destrucción alveolar. Es de tipo hereditario y los síntomas son idénticos a los del enfisema. De requerir trasplante será unipulmonar.

Bronquiolitis obstructiva u obliterante

Bronquiolitis significa la inflamación de los bronquíolos, la división mas pequeña de la vía aérea. Cuando esta inflamación es crónica y extendida, puede dañar permanentemente a la pequeña vía aérea y generar obstrucción al paso de aire y disnea.

Bronquiectasia

Bronquiectasia es la dilatación anormal de los bronquiolos en forma de sacos, que son más importantes cuanto más lejos de la traquea se formen. Esto genera que las secreciones respiratorias se acumulen por atrapamiento, lo cual genera dificultad respiratoria e infecciones a repetición. Por esto último se la incluye junto a la fibrosis quística como enfermedad pulmonar séptica. Este daño es irreversible y puede necesitar trasplante bipulmonar.

Fibrosis quística

Es una de las principales causas de bronquiectasias. Se trata de una enfermedad generalizada que afecta la secreción normal de distintas glándulas: sudoríparas, páncreas, de la vía aérea (secreciones respiratorias) y otros órganos. Las secreciones anormalmente viscosas que se acumulan a nivel pulmonar, provocan la obstrucción de la vía aérea y generan infecciones y dilataciones bronquiolares.

Fibrosis pulmonar

Esta patología se conoce con diferentes nombres: fibrosis pulmonar idiopática, neumonitis intersticial usual o alveolitis fibrosante criptogenética.

El intersticio pulmonar es el tejido que conforma los alvéolos y separa el aire de la sangre. Por razones aún no bien conocidas, esta parte del pulmón se inflama y se forma una cicatrización que impide el normal intercambio gaseoso entre sangre y alvéolo. Los pulmones se vuelven rígidos y pequeños, lo cual genera la sensación de falta de aire. Si los medicamentos que se administran no logran detener la inflamación y la formación de fibrosis, el daño irreversible que se produce puede requerir trasplante unipulmonar.

Hipertensión pulmonar primaria

En esta enfermedad, se ven afectadas las arterias pulmonares por un proceso inflamatorio que involucra la pared de estas arterias. Como consecuencia, se produce un aumento de la presión en el circuito sanguíneo pulmonar y alteraciones en el intercambio gaseoso. Además, la presión elevada puede afectar el funcionamiento del ventrículo derecho del corazón y llevarlo a la insuficiencia. Esto genera mayor sensación de disnea. Puede tratarse con el trasplante bipulmonar; y si el daño cardíaco es grave, requiere trasplante cardiopulmonar.

Hipertensión pulmonar secundaria

Existen otras causas que afectan en forma secundaria a la vasculatura pulmonar, con un cuadro similar al descripto anteriormente. Una de ellas es la obstrucción por coágulos sanguíneos o trombos de las arterias y arteriolas. Estos trombos pueden llegar arrastrados por el torrente sanguíneo venoso (embolias) provenientes de otras partes del organismo, como los miembros inferiores (trombosis venosa profunda). En otras enfermedades existe una predisposición anormal a la formación de coágulos. Si esto ocurre en forma repetida puede afectar seriamente los pulmones y el ventrículo derecho (tromboembolismo pulmonar crónico recurrente). Puede necesitar cirugía para la extracción de los coágulos o, cuando esto no es posible, trasplante cardiopulmonar.

Enfermedad pulmonar ocupacional

Algunas personas están expuestas en su trabajo a ambientes impregnados de sustancias que al respirarlas generan un daño a nivel del intersticio pulmonar, similar a la fibrosis pulmonar idiopática. Estas enfermedades provocan cambios irreversibles en el tejido; en una etapa avanzada pueden requerir trasplante unipulmonar.

Síndrome de Eisenmenger

Ciertas cardiopatías congénitas no detectadas y corregidas a tiempo, pueden provocar un aumento anormal del volumen de sangre que pasa por los pulmones y generar hipertensión pulmonar secundaria (ver más arriba). Cuando este efecto se prolonga lo suficiente en el tiempo, la afectación pulmonar se torna permanente, y debe tratarse con trasplante cardiopulmonar.


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